jueves, 8 de marzo de 2007

La motivación del corredor

Todos los que compartimos diariamente esta apasionante actividad que es correr, sabemos en mayor o menor medida, los beneficios que ella produce en nuestro cuerpo y en nuestra mente.

Correr no solamente nos produce cambios y adaptaciones fisiológicas y musculares, sino que además nos beneficia muchísimo en nuestro estado de ánimo, y la mayoría de las veces, nos da el empujón necesario para estar mejor en las demás actividades diarias.

Pero si bien sabemos lo bien que nos hace, por momentos los corredores caemos en la falta de motivación. Esto, en mi opinión, es uno de los peores enemigos del corredor.

Es por ello que creo que LA MOTIVACION es y será en la vida de un corredor uno de los tesoros que más se debe cuidar.

La motivación para correr surge de las más diversas formas e irá variando también a lo largo del tiempo, algunas causas de la motivación para realizar la actividad pueden ser: bajar de peso, contactarse con la naturaleza, compartir un momento de recreación con amigos o algún ser querido, correr una determinada carrera, mejorar una marca, realizar algún desafío personal o grupal, o simplemente mejorar el estado físico general.-

Claro que, como enunciaba antes, el peligro es no encontrar en nada la motivación para salir a entrenar, con el consiguiente abandono de la actividad y la posterior depresión por haber dejado, habiendo perdido -en muchas oportunidades- lo que había llegado a lograr.

Es por todo esto que considero fundamental que el corredor cada día y en cada entrenamiento, logre buscar una motivación que lo haga persistir en la actividad. Esta motivación no necesariamente siempre será la misma, pero si está claro que debe surgir de él mismo. Sólo con un gran deseo de realizar las cosas, se logran alcanzar los grandes objetivos a los que cada uno puede llegar.-

Por el bien que te hace, debes cada día encontrar en algo las ganas de salir y enfrentar tu entrenamiento, o mejor dicho, debes encontrar cada día el disfrute por la actividad.-

Todos somos diferentes, pero también es cierto que tenemos grandes cosas en común, es por esto que me atrevo a decir que en el corredor de fondo no hay peor cura para la falta de motivación, que el dejar de correr.

Por eso:
Corre cuando llueve, pensando que ese día estás sacando ventaja sobre los que no quisieron mojarse;

Corre cuando hay sol, así volverás bronceado a tu casa;

Corre cuando tienes zapatillas nuevas, para sentir el placer de cada paso;

Corre cuando tus zapatillas están gastadas, pensando cuánto podrás mejorar cuando puedas cambiarlas;

Corre el domingo, porque no puedes perder el fondo;

Corre lunes y martes, porque la semana recién comienza;

Corre miércoles y jueves, porque estás en el medio de lo más difícil;

Corre viernes y sábado, pensando en la salida de la noche y en los gustos que te podrás dar;

Corre solo, porque te fortalece y te ayuda a pensar;

Corre con amigos, porque los kilómetros pasan más rápido.

Si realmente por tus arterias fluye sangre de corredor: cuando no tengas ganas de correr, sólo ponte las zapatillas y corre, porque al paso de los días, las semanas, los meses y los años, verás que siempre el balance es positivo; y que con voluntad lograste vencer el fantasma del desgrano y la desmotivación.

Prof. Pablo Silguero
www.legroup.com.ar